Cada mes en España más de 20 millones de usuarios ven vídeos en Internet. La falta de tiempo, la accesibilidad que proporcionan y la claridad que pueden llegar a ofrecer son lo que más se valora para la sociedad del siglo XXI, ávida de contenidos que consumir de manera rápida y directa. El mundo empresarial se ha dado cuenta de esta nueva tendencia, y ha decidido aprovecharlo para comunicar sus mensajes. No solamente en sus estrategias de marketing online, sino también incluso en su propia comunicación interna.

Porque la comunicación dentro de una misma empresa aporta confianza, estabilidad y hace que el trabajo salga mejor. Establecer objetivos, informes, datos y posibles mejoras es algo imprescindible para que el éxito esté asegurado. Para ello, se acabaron los clásicos dossiers o las presentaciones en power point. El vídeo es una herramienta potente y atractiva cuyo mensaje puede implantarse de la mejor manera posible entre los empleados.

Videos para empresas: credibilidad y confianza

El vídeo se puede utilizar como un canal perfecto para dar voz también al empleado, por ejemplo en breves apariciones en forma de entrevistas. En cuanto a la forma, cabe decir que el hiperrealismo está de moda. La imagen sin artificios, simple y sobria, aporta naturalidad y cercanía.

Apostar por el vídeo aporta desenfado y portabilidad. La frontera entre el ocio y el trabajo cada vez está más desdibujada, y los empleados prefieren autogestionar su acceso a la información y al conocimiento de la organización. El desarrollo de aplicaciones específicas para tablets o la posibilidad de ver un contenido en el smarthpone a través de la plataforma colaborativa de la organización son realidades que empiezan a observarse en el ámbito corporativo.

Estas son sólo algunas de las tendencias audiovisuales que se van implantando en las organizaciones. Las empresas son conscientes de que para lograr el compromiso de sus empleados deben utilizar herramientas de comunicación con las que se puedan identificar y se sientan plenamente cómodos. Es evidente que por su sencillez, atractivo y flexibilidad el audiovisual es una de ellas. ¿te apuntas?